Manuel Segade, en el centro de la imagen. | Manuel Segade, director del CA2M: "Su fortaleza tiene que ver con una aparente debilidad"

Entrevistas

Manuel Segade, director del CA2M: "Su fortaleza tiene que ver con una aparente debilidad"

 

Con motivo de los 10 años de existencia del Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M) en Móstoles, entrevistamos a su director, el comisario y crítico de arte gallego Manuel Segade (A Coruña, 1977), quien, desde principios de diciembre de 2015, lleva las riendas del único museo/centro de arte contemporáneo de la Comunidad de Madrid. 

Segade nos avanza algunos de los grandes hitos que jalonarán, hasta el próximo mes de diciembre, esta efeméride; desde las monográficas de Pedro G. Romero,  Jochen Lempert o  Rometti/Costales al esperado nuevo catálogo de la Colección, ya que como el director se encarga de subrayar "ha crecido en más de 600 piezas desde la edición anterior en 2010". 

Por entonces, el centro lo dirigía su antecesor y primer director, el argentino Ferran Barenblit (Buenos Aires, 1968), ahora dirigiendo el Macba de Barcelona. Preguntado por la gestión de Barenblit: "realizó un trabajo ingente, situando al espacio en el mapa local e internacional", en palabras del comisario coruñés. Sin duda, dice mucho a su favor dicho reconocimiento público sobre su colega.

Un trabajo que -como explica- le ha permitido continuar consolidando al CA2M "como espacio experimental y de investigación". 

Porque si algo es el único museo de arte contemporáneo dependiente de la Comunidad de Madrid, es, precisamente, eso: 'experimentación e investigación' en estado puro. Primero a manos de Barenblit y ahora de nuestro entrevistado Segade. 

A continuación la entrevista reproducida íntegramente.

ARTEINFORMADO (AI)El pasado 2 de mayo el Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M) en Móstoles alcanzó la década de existencia, y durante todo este año se programarán actividades que celebran este aniversario. ¿Qué sorpresas nos tienen preparadas?

Manuel Segade (MS): Hemos concebido el aniversario como una intensificación de lo que ya ofrecemos, un impulso que contamine la programación entera desde el día 2 de mayo hasta diciembre. Hemos comenzado con un concierto y con el cierre de "Elements of Vogue". Continuaremos con las inauguraciones de finales de mayo y junio, muy ligadas a las líneas de la colección del centro: Pedro G. Romero, en cuanto a monográficas de artistas importantes del panorama actual español; Jochen Lempert que incide en la fotografía como medio en el arte contemporáneo, y Rometti/Costales que nos permiten introducir valores del arte latinoamericano aún desconocidos en nuestro país.

Después del verano celebraremos los 5 años de Autoplacer, presentaremos la fase más visible de la Acupuntura arquitectónica que estamos realizando con Andrés Jaque e inauguraremos a principios de octubre una exposición singular, "Querer parecer noche", que ocupará todo el edificio y nos permitirá mostrar en presente la escena local más joven, de la mano de los comisarios Beatriz Alonso y Carlos Fernández-Pello. También las Jornadas de Estudios de la Imagen cumplirán 25 años en un programa diseñado por David Bestué y a finales de año esperamos presentar un nuevo catálogo de nuestra Colección, ya que ha crecido en más de 600 piezas desde la edición anterior en 2010.

AI: Una década y dos directores: ¿Cómo valora la gestión de su antecesor Ferrán Barenblit, en el cargo de 2008 a 2015? ¿Y la suya propia?

MS: Desde mi primera entrevista como director siempre he insistido en la continuidad: el trabajo con los públicos, la educación y las actividades que había planteado Ferran no sólo se han mantenido, sino que se han intensificado con un programa de exposiciones que mantiene el mismo nivel de participación y experimentación con formatos que identificaban ya al museo. Ferran realizó un trabajo ingente, situando al espacio en el mapa local e internacional y además lo estructuró administrativa y laboralmente. A mí me ha permitido continuar desarrollando esos instrumentos con el equipo para avanzar en su consolidación como espacio experimental y de investigación, como el único museo de arte contemporáneo de la Comunidad de Madrid.

 

Acupuntura. Cortesía del C2M.

AINos podría hacer un DAFO del centro -situación interna (Debilidades y Fortalezas) y su situación externa (Amenazas y Oportunidades)-.

MS: La gran debilidad es contextual: la gran fragilidad y precariedad del tejido social del arte contemporáneo en España. Su fortaleza tiene que ver con una aparente debilidad, su situación periférica, pero que construimos desde el punto de vista geopolítico y que nos permite trabajar con públicos inéditos para el arte y con una distancia al centro que es paralela a nuestro grado de libertad. Creo que las amenazas son paralelas al riesgo de la experimentación y no las veo como una desventaja, sino como un estímulo. La oportunidad de servir de marco de producción a prácticas y discursos artísticos redefiniendo la idea de museo a cada paso, como un organismo transformador y en continua mutación, es nuestra mejor baza.

AICuando pienso en el CA2M me viene a la cabeza el Musac de León (un centro con el que ha colaborado y conoce bien). Más allá de que sus dos directores se llamen igual y sean gallegos, encuentro entre ellos una similitud en el trabajo y esfuerzo encomiable por forjar un modelo de centro de arte de proximidad al ciudadano más joven, y, claro está, haber también alcanzado, digamos desde sus no fáciles localizaciones, un buen posicionamiento tanto local como nacional e internacional. ¿Qué opina sobre ello? ¿Cuáles son sus referentes en cuanto a modelo de gestión de Centro/Museo?

MS: En un sentido curricular, Manuel Olveira me dio la oportunidad de trabajar dentro de una institución pública por primera vez, como comisario jefe cuando él dirigía el CGAC. Sin duda, es lógico que haya aprendido mucho de él y esto genere semejanzas. Tengo la suerte de que el CA2M pertenece a una red internacional, Cluster, donde se encuentran algunos de mis referentes institucionales, como CASCO en Utrecht o TenstaKonsthall en Estocolmo. Haber vivido fuera durante muchos años me ha permitido también conocer de primera mano la actividad de centros asombrosos como el VanAbbemuseum de Eindhoven o Council en París, de los que he aprendido mucho.

AI: El CA2M acoge la Colección de Arte Contemporáneo de la Comunidad de Madrid, integrada por más de 1.500 piezas, el 60-70% de los cuales son de fotografía, pero, además, desde mediados de 2014, es el depositario de la coleccion de la Fundación ARCO. ¿Qué le ha aportado esta última colección al programa expositivo? ¿Son complementarias? 

MS: La Colección de la Fundación ARCO aporta una perspectiva internacional e histórica fundamental. Nos permite relacionarnos continuamente –por préstamos para exposiciones temporales– con programas importantes, como el Centre Pompidou de París –al que prestaremos una pieza de Boltanski para su retrospectiva futura– o Hangar Bicocca en Milán –en el caso de nuestro iglú de Mario Merz. Complementa el esquema internacional añadiendo también grandes artistas jóvenes latinoamericanos, lo que permite enriquecer la programación también. A día de hoy, trabajamos ambas colecciones en paralelo, poniéndolas a disposición del público y de los investigadores y permitiendo que crezcan en nuestro sentido fundacional: que poco a poco vayan recogiendo la historia del arte desde finales de los años 60 contribuyendo a representar la historia del arte local.

 

Cortesía del CA2M

AIPor último, y ya a título personal, Vd. fue el último comisario del Pabellón de España en la pasada Bienal de Venecia de 2017 y acaba de ser miembro del primer jurado que ha tomado la decisión final del envío del proyecto artístico español a la próxima edición. Como le preguntamos, recientemente, a su colega Martí Manen ¿Cómo valora la experiencia de su comisariado en Venecia? ¿Lo considera uno de sus mejores proyectos, y, por tanto, un punto de inflexión en su trayectoria?

MS: Es conocido que Venecia es una plaza dura: una ciudad compleja con unos mecanismos de funcionamiento y una dificultad para el trabajo técnico considerable. Mi experiencia ha sido muy buena: una gran relación con Jordi Colomer y con su productora permitió que trabajásemos con pasión en un tiempo récord. Sin duda ha sido uno de los momentos en que mi trabajo ha tenido mayor visibilidad pública y creo que fue una importante contribución para pensar la idea de ciudadanía en la actualidad global.

Pero también es verdad que los comisarios tenemos inclinación por los proyectos colectivos de tesis, que nos permiten desplegar una narrativa propia, una forma de autoría –como "Elements of Vogue. Un caso de estudio de performance radical", junto a Sabel Gavaldón, o "Familiar Feelings. Sobre el grupo de Boston". Las exposiciones individuales nos permiten entrar de lleno en los procesos de creación de un artista y trabajar juntos para generar el marco para que sus prácticas puedan tener lugar en su máxima potencialidad. Por eso creo que el privilegio de acompañar un proceso tan importante para un artista es algo inolvidable.


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