Mobile Tagging Art

Pedro Morales

  • Datos biográficos

    Nació en 1958 en Maracaibo, Zulia, Venezuela

    Reside en Versailles, Ile-de-France, Francia

  • Mi trayectoria creadora como artista visual está claramente marcada por la incorporación de nuevas tecnologías digitales como el núcleo esencial de mis exploraciones creativas. En 1988, transformé drásticamente mi orientación pictórica, dejando a un lado los medios tradicionales: los pigmentos, el lienzo y la tela, abrazando las computadoras como un instrumento para ampliar mis horizontes estéticos. Me daba cuenta de que la aparición de computadoras representaba desafíos significativos para la creación artística. Asumiendo estos dilemas se ha configurado un cuerpo de trabajo creativo que a través del tiempo ha utilizado una variedad de opciones relacionadas con el cruzamiento de arte y nuevas tecnologías, desde fractales, estereogramas, realidad aumentada, animación digital, videojuegos, dispositivos de realidad virtual, De la web como plataforma de contenido y medio de radiodifusión, hasta mis últimas exploraciones utilizando tecnologías aplicadas a teléfonos móviles (códigos QR, AZTEC, PDF417, MICROSOFT TAG) e incorporando técnicas de impresión tridimensionales donde el arte no funciona como representación mimética de la realidad, sino, por el contrario, como una reproducción de algo previamente modelado en la pantalla virtual de la computadora. En 2008, acuñé el término "Mobile Tagging Art" para definir la expresión artística que utiliza el escaneo, la decodificación y la lectura para revelar un contenido, sin sacrificar el compromiso estético. Mi trabajo es un manifiesto artístico de los fenómenos particulares del siglo XXI conocidos como "pan-comunicación": Todo y todos portando contenidos y significados en todas las combinaciones posibles. La confluencia de las tecnologías digitales con las dimensiones sensoriales esenciales del proceso de creación está claramente presente en mi trabajo, así como la articulación de nuevos códigos de lenguaje y la proposición de nuevas formas de experiencia. De este modo, la confluencia de estas dos dimensiones, estética y tecnológica, abre camino a un nuevo conjunto de reglas para la imagen y, por tanto, para la experiencia sensible y cognitiva que produjo. La imagen visual se convierte en: polisémico, interactivo, multimedia, abierto, dinámico, auto-referencial y virtual. Es evidente que a través del uso de la tecnología se multiplican las posibilidades de la imagen visual, lo que sugiere la aparición de una nueva oleada de poética que necesita mirar las nuevas tensiones que la imagen digital pone en juego. Mi trabajo no trata de adaptarse a las nuevas tecnologías. Por el contrario, trata de poseerlos y usarlos para satisfacer mis necesidades estéticas e intereses. Yo asumo la tecnología para humanizarla. Los instrumentos tecnológicos reproducen lo que representa el propósito de mi experimentación creativa, lo que reproducen está marcado por mi identidad y sensibilidad como sujeto creador. Ahora bien, esta experimentación creativa, esta voluntad de crear me permite explorar más allá de los límites de lo conocido, representa un viaje a los límites de la imaginación que conduce tanto al artista como al público en un aprendizaje permanente. Lo resumí como: explorar lo desconocido, explorar y encontrar; Aprendizaje, aprendizaje y aprendizaje. Explorar, aprender y encontrar. Allí reside la dignidad de mi búsqueda estética: un esfuerzo experimental para encontrar, en el contexto de la incertidumbre de la innovación, otras formas de concebir y experimentar la sensibilidad visual, una forma de humanizar las aplicaciones de las nuevas tecnologías.


Exposiciones

Exposiciones en las que ha participado como artista Pedro Morales