Katarzyna Rogowicz

Katarzyna Rogowicz

  • Datos biográficos

    Nació en 1971 en Polonia

    Reside en Murcia, España

  • Soy mujer, artista y ser humano poliédrico. Mi única manera de comunicarme y entender un TODO (el mundo) es a través de arte. Pienso el arte, tal cual como entiendo el dibujo= la fuerza de sinergias, es la actividad clave y versátil de relacionarme con la realidad. Dibujar es mi primerísimo recuerdo. Esbozar/bocetar visualizar cadáveres exquisitos de mis vivencias, emociones y sentimientos. Trazo lo dibujado con todo tipo de las técnicas y procedimientos, tejido, pigmentos, monotipia, collage, fotografía, incluisión objetos construidos y encontrados, reales o digitales. Me muevo entre dos mundos cromáticos, el BLANCO Y NEGRO que me hace bucear en la memoria, mostrar lo oculto interior e intenso visceral. El pintar con COLOR es un respiro, es un método de aflojar y de divertirme. Es un antifaz abstracto que necesito ponerme para no enloquecer en constante pensamiento reflexivo y de análisis constante de lo real. El COLOR es mi segunda piel igual de verdadera e importante que la escala de grises. A veces solapo los dos mundos, como por ejemplo en mi obra WONDERLAD/2013, donde pude matar el miedo y las actitudes TÓXICAS que expanden las personas. Traté completamente con exhausta fuerza la metamorfosis del cuerpo femenino, su adolescencia y la menstruación. Todo surge de la necesidad de transmitir desde el interior al exterior, mis etapas: feminidad, infancia, maternidad, lecturas… Me considero, y a veces me siento, una mujer sola frente a todos los miedos universales que rodean la figura femenina. De lo abstracto a lo material, de lo infantil a los conceptos maduros que suponen una permanente pregunta, en definitiva me dedico a trazar respuestas. Me auto invito a pasear durante el proceso creativo y lucho contra los límites, etiquetas o patrones. Ya no me interesan los uniformes, adoro los trajes a medida. Todas las series creadas hasta ahora tienen que ver con mi infancia y la pérdida de la inocencia. Desde que emprendí mi huida de Polonia, mi país natal, y me vine al sur de Europa, se inició un proceso experimental donde mi vida y obra sufrirían un cambio que a día de hoy no ha tocado fin. Desde entonces me persigue el sentimiento de desarraigo, estrés cultural y la constante crisis de identidad. Mi sensibilidad, un enorme mundo interior y una sólida formación artística son las características principales que configuran mi perfil en continua evolución y transformación. Mi origen se encuentra entre dos mundos que me complementan y me enriquecen, lo nórdico natal y lo cálido que me hace crecer como artista y como mujer. La maternidad y la serie FEVER/2012 fueron puntos fuertes de inflexión en mi trayectoria artística. La maternidad sigue siendo un enigma que me anestesió durante 16 años. Con FEVER di lugar al dolor propio y ajeno de las mujeres de mi familia y sus relaciones con el sentimiento de amor y no-amor. En casi todas las series me apropio de los textos y cuentos/oraciones populares porque creo que realmente existe una base inconsciente sujeta a las historias familiares que me contaban de pequeña. Las manipulo, paso por el filtro de mis vivencias y las convierto en mis propias verdades, devolviéndolas en forma de imágenes. Sin que yo pierda lo intuitivo nato, encuentro en la naturalidad de lo extraño, la pérdida y la búsqueda donde la verdad y la mentira se convierten en algo mas cotidiano. Su lenguaje se vuelve comprensible y calmado. Sigo trabajando para entender la identidad poliédrica a través de retrato y autorretrato, han aparecido obsesiones: mito-genética familiar y deshumanización. Mi última obra SONGS OF INNOCENCE/2017, una performance visual y sonora, ha marcado un antes un después en mi trayectoria como artista y como persona. Acepté quien SOY y de DONDE VENÍA. Asumí la constante fragmentación a lo largo de mi vida, dibujar inconsciente de mi misma. Uní mi cuerpo a las múltiples caras de mi poliédrica personalidad. Abrí la puerta la obsesión, mi única obsesión: EL DESEO DE DIBUJAR. Un deseo heredado. Ahora llevo puesta la tercera y por fin tengo un lugar y una voz. DESCENDER CON EL HOY, PARA SEGUIR ASCENDIENDO, HASTA DONDE POR FIN, QUIERO ESTAR.