A les muntanyes de la follia

A les muntanyes de la follia

  • Entidades Organizadoras

    Centre d'Art La Rectoria
  • Las relaciones entre lo que llamamos Arte y lo que llamamos Naturaleza siempre han sido, etimológicamente hablando, más bien contrastadas. Incluso se los considera conceptos (y palabras, por tanto) antónimos. Por suerte, siempre hay excepciones, disensos o disrupciones respecto el pensamiento general o único. La historia del arte está llena de tira y aflojas con la madre naturaleza, de un hijo rebelde o, más adecuado sería llamarlo, salvaje. Si empezamos por las positivas, si consideramos como tales los acercamientos, quizás habría que ir al principio (que algunos personalizan en un Patinir bíblico y otros en un Petrarca montañero) de un género con vocación plenamente pro natural, aunque mantenedor de una cierta distancia: el paisaje. Un género que ha sido cultivado por escuelas de renombre (como la de Barbizon o la de Olot) y que fue bandera nacional artística de algunos países, en determinadas épocas (como la Inglaterra de los Turner y Constable o la Holanda de Ruysdael y Hobbema). Pero que, al ser un género híper explotado, reúne abominables muestras del kitsch cinegético de tresillo o de tienda de todo a cien, en el mismo saco que la mística exquisita de los cuadros de Caspar David Friedrich. Más adelante, los Impresionistas (aquel grupo que se inventó el caballete y la caja de pinturas portátil) o el Land Art han sido dignos representantes de esta posición amistosa. Más o menos en medio (ya que no es del todo hostil) encontraríamos el Naturalismo literario francés, primo hermano del realismo de Courbet u otro Naturalismo, el científico, fábrica de grandes y no demasiado conocidos maestros dibujantes, como Darwin o Ramón y Cajal. Pero siempre hay un lado oscuro. Una mirada un poco más turbia que ve la naturaleza como elemento terrible (de verdad, no esa especie de fobia de urbanita que tan bien describe y representa Woody Allen). Esta línea de exploración artística ya fue ordeño por los románticos o el cine de Herzog, pero, como todas las demás líneas, todavía hay muchos espacios en blanco en los mapas por descubrir. Benxamín Álvarez, Marc Vilallonga y Xesco Mercé son miembros del colectivo de artistas La Xina A.R.T. que este año celebra los veinte años de su fundación. Devolviendo la visita que un grupo de artistas vinculados a La Rectoria hizo, en forma de exposición colectiva, en su espacio del Raval barcelonés, los tres artistas han preparado una serie de trabajos plásticos que giran alrededor de todo lo que se ha dicho párrafos arriba. Han tomado el título a Howard Phillips Lovecraft. La única novela de este gran cuentista (uno de los Griales inalcanzados del cineasta Guillermo del Toro) habla de una expedición científica a la Antártida, que no encuentra las respuestas biológicas ni geológicas que esperaba. No sería nada descabellado afirmar que el escritor podía haber conocido, en su estancia en Nueva York, la obra extrañamente terrible y magnética de su paisano Frederich Edwin Church, un paisajista del siglo XIX que captar, sobre todo en sus cuadros boreales y polares, toda "la feroz enormidad de la creación" (Melville dixit). La Rectoria, un espacio de arte contemporáneo junto a la falda del Montseny (el título irónico venía cuesta abajo), es el lugar idóneo para reflexionar y disfrutar de los dos conceptos que han generado toda esta parrafada.

  • Dónde

    Centre d'Art La Rectoria / Sant Pere de Vilamajor, Barcelona, España
  • Inauguración

    21 oct de 2017  /  12:00

  • Artistas que participan en A les muntanyes de la follia


Recibe alertas de eventos como éste

ArtCity

Descárgate ArtCity, la app que te dice que exposiciones tienes cerca.

descargar